Sí, el café con cafeína puede subir la tensión de forma transitoria. Eso no permite atribuir automáticamente una hipertensión mantenida al café que tomas cada día. De hecho, estudios de seguimiento en población general han asociado el consumo habitual con algunos resultados cardiovasculares favorables.1, 4, 5
La distinción fundamental es tomarlo habitualmente o de manera ocasional. El organismo puede adaptarse a la cafeína cuando la recibe con regularidad. Por eso, la respuesta a una toma y los efectos observados a lo largo de los años no son la misma pregunta.
¿Por qué puede subir la tensión después de un café?
La cafeína es un estimulante. Bloquea la acción de una sustancia llamada adenosina y puede activar la respuesta de alerta del organismo; uno de sus efectos es un aumento temporal de la presión arterial.1
¿De cuánto hablamos? Un metaanálisis reunió cinco ensayos en personas con hipertensión que recibieron 200–300 mg de cafeína. Frente al control, el aumento medio fue de 8,1 mmHg en la máxima y 5,7 mmHg en la mínima. Se observó durante la primera hora y persistió al menos tres horas; eso no significa que desapareciera justo al cumplirse ese tiempo.2
El efecto puntual
+8,1 mmHg de máxima, de media, con 200–300 mg de cafeína en los ensayos descritos. No es la subida esperable por cada taza.2
La adaptación
Puede desarrollarse tolerancia: el mismo estímulo provoca una respuesta menor. La adaptación varía y puede ser incompleta; tomar café a diario no elimina siempre el efecto.3
¿Tomarlo a diario causa hipertensión?
El café habitual no se asocia con un mayor riesgo de desarrollar hipertensión en la población general, según las guías europeas de 2024. Esto ayuda a entender por qué una subida puntual tras la cafeína no convierte al café diario en la explicación automática de una tensión persistentemente elevada.4
Además de la tensión, se estudian los problemas cardiovasculares. Un trabajo publicado en 2026, con participantes del UK Biobank seguidos durante una mediana de 12,7 años, encontró una asociación entre café sin azúcar ni edulcorantes y menor aparición de enfermedad cardiovascular. La asociación más favorable se observó con 2–3 tazas al día. Se analizaron problemas coronarios, ictus, insuficiencia cardíaca y fibrilación auricular.5 El café no es un tratamiento para la hipertensión.
Entonces, ¿cuántos cafés puedo tomar?
La referencia útil son los miligramos de cafeína, no los gramos de café molido. La evaluación europea considera que hasta 200 mg en una toma y 400 mg repartidos durante el día no plantean problemas de seguridad en adultos sanos, fuera del embarazo y la lactancia.6
Son referencias generales de seguridad, no una cantidad recomendada ni un máximo individual para quien tiene hipertensión. En embarazo y lactancia, la referencia diaria es de 200 mg.
| Bebida | Cantidad | Cafeína aproximada |
|---|---|---|
| Café expreso | 60 ml | 80 mg |
| Café de filtro | 200 ml | 90 mg |
| Té negro | 220 ml | 50 mg |
| Refresco de cola | 355 ml | 40 mg |
| Bebida energética | 250 ml | 80 mg |
Valores orientativos de la EFSA: la preparación, el producto y el tamaño cambian la cantidad real.6
Por ejemplo, dos expresos del tamaño de la tabla suman unos 160 mg; dos cafés de filtro, unos 180 mg. El volumen importa: un expreso de 60 ml no es cualquier café corto. También cuentan el té, las colas, el chocolate y algunos suplementos o medicamentos.6, 7
Los posibles resultados favorables observados con café no se pueden trasladar a las bebidas energéticas. Estas pueden aportar mucha cafeína por envase y, en sus versiones azucaradas, cantidades elevadas de azúcar.1, 11

¿Qué conserva y qué reduce el descafeinado?
Como orientación, una taza de descafeinado de unos 240 ml suele contener 2–15 mg de cafeína. Mantiene otros componentes del café, distintos de la cafeína: descafeinado no significa café sin todas sus sustancias.7, 8
En otra cohorte del UK Biobank, publicada en 2022, el descafeinado también se asoció con menor aparición de enfermedad cardiovascular y menor mortalidad por cualquier causa, especialmente con 2–3 tazas diarias.8
Cambiar un café por descafeinado reduce la cafeína que sumas al día, aunque no la elimina por completo.
¿Cuánto debo esperar para medirme la tensión?
La preparación del registro habitual es evitar cafeína, tabaco y ejercicio durante al menos los 30 minutos anteriores y descansar sentado cinco minutos antes de medir. Se aplica tanto si tomas café a diario como si lo haces ocasionalmente.9
La tolerancia puede cambiar la respuesta, pero no establece otro tiempo de espera. Treinta minutos es una condición de medición, no el tiempo necesario para que termine el efecto de la cafeína. Anotar cuándo tomaste café ayuda a interpretar una lectura inusual.2, 3
Una lectura muy alta no se da por explicada por el café: tienes los pasos en qué hacer si la tensión está alta en casa.
¿Cuándo conviene revisar mi consumo en consulta?
Cuando se acumulan varias fuentes de cafeína a lo largo del día, aparece insomnio, nerviosismo o palpitaciones, o la tensión no está bien controlada, conviene valorar el conjunto con tu médico de cabecera: cantidad, tamaños, horarios, síntomas y medicación.7
Los resultados no son iguales en todos los grupos. En personas con hipertensión grave se ha observado también una asociación desfavorable entre mayor consumo de café y mortalidad cardiovascular. Es un dato observacional que requiere valoración individual, no una regla universal sobre un número de tazas.10
Fuentes y referencias médicas
- American Heart Association. Caffeine & Cardiovascular Disease: Top Things to Know. 20 de julio de 2026. Resumen oficial consultado de la declaración DOI 10.1161/CIR.0000000000001454; no se ha leído su texto íntegro.
- Mesas AE y colaboradores. The effect of coffee on blood pressure and cardiovascular disease in hypertensive individuals: a systematic review and meta-analysis. Am J Clin Nutr. 2011;94:1113–1126. DOI 10.3945/ajcn.111.016667. Resumen y texto del artículo consultados.
- Farag NH y colaboradores. Caffeine tolerance is incomplete: persistent blood pressure responses in the ambulatory setting. Am J Hypertens. 2005;18:714–719. DOI 10.1016/j.amjhyper.2005.03.738. Ensayo en adultos sanos, no específicamente en hipertensos.
- Sociedad Europea de Cardiología. 2024 ESC Guidelines for the management of elevated blood pressure and hypertension. Apartado 8.2.4: café y riesgo de hipertensión en población general. DOI 10.1093/eurheartj/ehae178.
- Yang M y colaboradores. Association of unsweetened and sweetened coffee consumption with risk of cardiovascular disease: a prospective cohort study. Nutr Metab Cardiovasc Dis. 2026;36:104539. DOI 10.1016/j.numecd.2026.104539. Resumen científico consultado; no texto íntegro.
- Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria. Caffeine: evaluación, poblaciones y tabla orientativa de bebidas. Dictamen de 2015, DOI 10.2903/j.efsa.2015.4102; página oficial vigente consultada.
- Food and Drug Administration. Spilling the Beans: How Much Caffeine is Too Much? Cafeína residual del descafeinado, otras fuentes y sensibilidad individual.
- Chieng D y colaboradores. The impact of coffee subtypes on incident cardiovascular disease, arrhythmias, and mortality: long-term outcomes from the UK Biobank. Eur J Prev Cardiol. 2022;29:2240–2249. DOI 10.1093/eurjpc/zwac189.
- American Heart Association. Home Blood Pressure Monitoring. Revisado el 14 de agosto de 2025.
- Teramoto M y colaboradores. Coffee and Green Tea Consumption and Cardiovascular Disease Mortality Among People With and Without Hypertension. J Am Heart Assoc. 2023;12:e026477. DOI 10.1161/JAHA.122.026477.
- Servicio Galego de Saúde. Las bebidas energéticas y sus implicaciones para la salud. 27 de enero de 2023. Contenido de cafeína por envase y azúcares en las versiones azucaradas; información basada en AESAN.
Fuentes comprobadas el 12 de octubre de 2026. Los cálculos de suma de cafeína son ejemplos elaborados con los valores orientativos citados.




